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La resistencia mermelada

Cuando planteé la sesión “Vencer a la Resistencia Mermelada” en el AOS2012 buscaba que hablásemos de esa gente que en un equipo nunca se opone abiertamente a nada, es mas, se muestra a favor. El problema, o la resistencia mermelada, surge cuando en el día a día esa persona pasa todo el día murmurando por lo bajo y quejándose continuamente de “con lo bien que estábamos antes a que vendrá todo este cambio” generando ese “ruido de fondo” que termina desmbocando en un mal ambiente de equipo.
Los orígenes en este tipo de actitud que llegamos a ver fueron:

-Rechazo al cambio.
-Falta de motivación.
-Miedo a oponerse públicamente a lo que una mayoría acepta.

Una de las primeras soluciones que salieron a la palestra (un punto de vista muy “de técnico”) fué el de “extirpar”, esto es, aislar a esa persona del resto del equipo, o directamente despedirle, esto no me pareció válido de ningún modo.

-Puedes no tener el “poder” para despedir a una persona.
-El problema de despedir a una persona, mas allá de las implicaciones que tiene para el despedido, tiene muchas implicaciones para el resto del equipo que ha visto como se despide a una persona que “aparentemente” nunca se ha opuesto a nada.

Y digo que no me parece válido porqué yo no quiero eliminar el problema, quiero que esa persona abrace el cambio y entienda que el cambio es la única constante en esta vida y que la base de un equipo es facilitar la comunicación.

Esto nos llevó a una serie de conclusiones que fueron las que realmente me aportaron mucho valor, y lamento terriblemente no recordar los nombres de toda la gente que hizo sus propuestas:

-Forzar una catarsis en esa persona, hacer que se oponga abiertamente, no se busca que todo el equipo diga que si a todo, pero si hay una nota discordante lo mejor es exponerla para tratarla y evaluarla entre todo el equipo. Con este fin se planteó el experimento de los 6 sombreros de Edward de Bono a fin de que hacer a esa persona pasar por los 6 enfoques hacia el cambio hagan surgir valores.
-Intentar localizar una motivación para que esa persona vea como algo positivo moverse a una con el equipo, hay quien se motiva con la formación, con el sueldo, con los cheques guardería o con un 10% de su tiempo para proyectos propios. Buscar esa motivación, convertirla en la meta del camino que el trabajo junto con tu equipo supone pareció una buena manera de trabajar en la solución de este problema.

Conclusión clara: Cada persona es un mundo, no hay recetas mágicas y si de verdad quieres que tu equipo se mueva a una necesitarás prestarles mucha atención y escuchar mucho mas de lo que hablas.

¿Experiencias al respecto?

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4 Respuestas a “La resistencia mermelada”

  1. Aitor dice:

    Estupenda entrada David. No deja de sorprenderme la capacidad que tenéis algunos para compartir conocimiento haciendo una sesión, y además ponerlo por escrito por si como es mi caso, no has ido a la sesión aunque el tema te interesa.

    Para mi, la resistencia mermelada no es más que otra forma de resistencia, y se supera igual que las demás. Con paciencia sobre todo, porque el “mermelada” en realidad no quiere serlo, es sólo que la vida (por decir algo) le ha tratado mal y, como analizábais, no tiene motivación, ni ganas de tenerla. Hay que trabajar la motivación, pero también es muy importante darle capacidad de decisión con respecto que cambios acepta y que no acepta, para que pueda ir a su ritmo, y si ve que la cosa funciona (y ambos sabemos que tarde o temprano lo verá) aumentarán las posibilidades de que vea la luz. Aunque no te puedo decir que he transformado toneladas de mermelada, si que he tenido varias experiencias de transformaciones milagrosas (y algunas no milagrosas que aún estoy trabajando). El problema es que “tarde o temprano” probablemente sea más tarde de lo que esperamos (Alá, dame paciencia, pero dámela rápido). Eso si, gratificante 100%. Es probable que la mermelada siga un poco descolgada, porque para cuando llegue a donde tú querías no estarás allí esperando, sino que te habrás movido. Pero eso es ley de vida :(

    En fin, una aportación de mierda, la conclusión ya la tenías tú: Cada persona es un mundo, y no hay recetas mágicas ;)

  2. Aitor dice:

    Pensando un poco sobre lo escrito, igual el primer paso es dejar de refererirme al problema como “mermelada”. Son personas con otro punto de vista, con los que hay que dialogar y llegar a un acuerdo ;)

  3. Aitor, el término mermelada simplemente pretende describir el tipo de resistencia. Ninguno entenderiamos la mermelada como una resistencia real al avanzar pero si tuviesemos que avanzar a través de cientos de metros de mermelada terminaría cansándonos.
    Y tienes toda la razón, puede que de vez en cuando se obren cambios milagrosos, personas con pasión por el cambio, pero por naturaleza creo que las personas no asimilamos bien el cambio y es lo que hace que “tarde o temprano” signifique realmente mas tarde o menos tarde ;)

  4. Raul dice:

    Muy buen artículo David, totalmente de acuerdo. El cambio es una constante y no gusta por lo general, conseguir motivar a la gente para que lo asuma exige mucha comunicación y generalmente el ser comunicativo está penado en las empresas. A mí, al menos, me ha penalizado, aunque cada empresa es un mundo..

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